











Soy fotógrafa de bodas porque creo en la memoria. En los gestos pequeños, en las manos que se buscan sin darse cuenta, en las risas nerviosas antes del “sí, quiero”. Trabajo desde la naturalidad, observando sin intervenir, dejando que cada historia respire para capturarla tal y como es: honesta, emotiva y viva.
¡Gracias por estar aquí y considerarnos para contar vuestra historia inolvidable!